Como cada año, en Huánuco se lleva a cabo la tradicional guerra de las naranjas, en la que los habitantes y visitantes se enfrentan a naranjazos y nadie se salva.

En la localidad de Utao en el distrito de Churubamba, los campesinos festejan el carnaval al estilo de una guerra donde las municiones son nada más y nada menos que las naranjas.

Esta ceremonia se denomina Tinkuy, en donde las mujeres se disfrazan de hombres al compás de tambores. Ellas se visten con ponchos y otras indumentarias masculinas. Luego, al sonar la campana de la iglesia, atacan a todos los hombres y comienza la guerra de las naranjas.

Al final de la guerra las mujeres son declaradas las triunfadoras de esta tradicional costumbre.